Dónde está el sol?
en mi piel o en el firmamento?
Lo veo allá y lo siento acá.
Los nuevos científicos tienen mucha información sobre la existencia, pero al regresar a casa no les sirve para mitigar su incierta soledad. Los viejos brujos rechazan la información, tercos como mulas se niegan a aprender. Algunos no somos ni lo uno ni lo otro, no escogemos el día ni la noche... somo hijos de un tiempo temible y afortunado.
jueves, 4 de diciembre de 2008
domingo, 16 de noviembre de 2008
Cape ou pas cape?
Dime que no lo sé,
dime que no podré entenderlo,
apuesta a que no seré capaz.
Escóndelo un poco,
no lo expliques del todo.
No me creas, ni esperes nada.
Qué seduce más que un reto?
dime que no podré entenderlo,
apuesta a que no seré capaz.
Escóndelo un poco,
no lo expliques del todo.
No me creas, ni esperes nada.
Qué seduce más que un reto?
Solitario
Solitario irremediable,
en medio de todos,
o dentro de ti,
nada puede cambiarlo.
Solitarios, a todos nos pasa,
la compañía solo es fortuita.
Solitario, quién comparte su ficción,
nunca está sólo, es distinto.
Quien está sólo, no es solitario,
permanece con su miedo y su tristeza.
Solitario, ni con eso cuenta...
en medio de todos,
o dentro de ti,
nada puede cambiarlo.
Solitarios, a todos nos pasa,
la compañía solo es fortuita.
Solitario, quién comparte su ficción,
nunca está sólo, es distinto.
Quien está sólo, no es solitario,
permanece con su miedo y su tristeza.
Solitario, ni con eso cuenta...
domingo, 9 de noviembre de 2008
Al borde.
Todo se fué haciendo silencioso,
mis ojos se cerraron y dejé de pensar.
Parecía como si empezara a dormir,
pero no, y se hizo un silencio abrumador...
Ninguna imagen, sonido o palabra.
Por un instante estaba yo y luego me desvanecí.
No había sensaciónes, estaba muriendo.
Y esa eternidad inexplicable comenzó a perder consistencia,
se evaporaba hacia ningún lugar.
Olvidé el lugar y el momento,
olvidé la historia.
Yo no era nada y veía la nada desaparecer.
Pero no me fuí... me detuve? no sé.
Sentí el aire entrar por mis nariz, frío y espeso.
Apareció el pecho y los pulmones...
el cuerpo? así se siente tener uno?
Entonces poco a poco imágenes,
palabras, lugares, personas, sensaciones...
Sensaciones!
Miedo, placer, curiosidad, perplejidad.
Todo comenzaba a atarse entre si,
historias de historias,
una cosa que lleva a otra.
Vi la historia ensamblarse como si no fuera mía.
Y al rato, ya era yo mismo de nuevo.
No sé que pensar de esta experienca...
sólo hay una idea que me ronda la cabeza hace días:
La vida se realiza al borde de la muerte,
no lo olvides...
mis ojos se cerraron y dejé de pensar.
Parecía como si empezara a dormir,
pero no, y se hizo un silencio abrumador...
Ninguna imagen, sonido o palabra.
Por un instante estaba yo y luego me desvanecí.
No había sensaciónes, estaba muriendo.
Y esa eternidad inexplicable comenzó a perder consistencia,
se evaporaba hacia ningún lugar.
Olvidé el lugar y el momento,
olvidé la historia.
Yo no era nada y veía la nada desaparecer.
Pero no me fuí... me detuve? no sé.
Sentí el aire entrar por mis nariz, frío y espeso.
Apareció el pecho y los pulmones...
el cuerpo? así se siente tener uno?
Entonces poco a poco imágenes,
palabras, lugares, personas, sensaciones...
Sensaciones!
Miedo, placer, curiosidad, perplejidad.
Todo comenzaba a atarse entre si,
historias de historias,
una cosa que lleva a otra.
Vi la historia ensamblarse como si no fuera mía.
Y al rato, ya era yo mismo de nuevo.
No sé que pensar de esta experienca...
sólo hay una idea que me ronda la cabeza hace días:
La vida se realiza al borde de la muerte,
no lo olvides...
jueves, 6 de noviembre de 2008
A cada instante.
Escoges a cada instante,
con cada respuesta lo cambias todo.
Y si no escoges, es como escoger dejarte llevar.
No hay modo de escapar,
no hay por qué escapar.
No eres impune,
no pasas por el mundo sin dejar rastro.
En principio, no importa qué hagas o cómo...
las huellas quedan, aunque las cubra la tierra.
No importa si crees que un solo ser es muy pequeño en comparación de toda la vida,
o que una persona es solo una grano de polvo en la gran sociedad,
o que cada cual se salve como pueda...
Cada uno a cada instante, está aquí y ahora,
y el universo se organiza a tu alrededor, te cuida y te sostiene.
Aunque aveces te sientas un pendejo o lo mejor.
Lo que decidas y hagas, por más ínfimo, traerá efectos.
Después de cada cruce de caminos nada vuelve a ser del todo igual.
Muchos no lo quieren ver, pues es aterrador perder el control sobre la propia vida.
A otros les gusta creer que permanecen intactos y fieles a sus ideas.
Pero todo te toca...aunque puedas escoger negarlo, todo te toca.
Mejor aceptarlo, no resistirse y sí el camino es aterrador, vamos a sonreirle.
Por eso escogí ver como cada ser me transforma,
y de repente ya no pienso igual, ni deseo lo mismo, algo se mueve.
Todos me ayudan a borrarme y me recostruyen.
Soy lo que ellos ven y creen que soy,
(claro que no soy sólo eso, pero sin eso, sólo queda una costal de carne)
y siempre va mutando.
Sin los demás, es decir sin amor, no soy nada.
Pierdo la realidad y la ilusión.
con cada respuesta lo cambias todo.
Y si no escoges, es como escoger dejarte llevar.
No hay modo de escapar,
no hay por qué escapar.
No eres impune,
no pasas por el mundo sin dejar rastro.
En principio, no importa qué hagas o cómo...
las huellas quedan, aunque las cubra la tierra.
No importa si crees que un solo ser es muy pequeño en comparación de toda la vida,
o que una persona es solo una grano de polvo en la gran sociedad,
o que cada cual se salve como pueda...
Cada uno a cada instante, está aquí y ahora,
y el universo se organiza a tu alrededor, te cuida y te sostiene.
Aunque aveces te sientas un pendejo o lo mejor.
Lo que decidas y hagas, por más ínfimo, traerá efectos.
Después de cada cruce de caminos nada vuelve a ser del todo igual.
Muchos no lo quieren ver, pues es aterrador perder el control sobre la propia vida.
A otros les gusta creer que permanecen intactos y fieles a sus ideas.
Pero todo te toca...aunque puedas escoger negarlo, todo te toca.
Mejor aceptarlo, no resistirse y sí el camino es aterrador, vamos a sonreirle.
Por eso escogí ver como cada ser me transforma,
y de repente ya no pienso igual, ni deseo lo mismo, algo se mueve.
Todos me ayudan a borrarme y me recostruyen.
Soy lo que ellos ven y creen que soy,
(claro que no soy sólo eso, pero sin eso, sólo queda una costal de carne)
y siempre va mutando.
Sin los demás, es decir sin amor, no soy nada.
Pierdo la realidad y la ilusión.
viernes, 17 de octubre de 2008
viernes, 8 de agosto de 2008
En el Viaje
Me haré liviano como una pluma,
que el viento me impulse
y la lluvia me aplaste,
que el sol me seque,
y la tierra me devore.
Quién no pierde el equilibrio?
Esta oscuridad, quién no la ha visto?
Alguien puede no compartirlo?
Caminantes,
en el viaje reiremos de muchas penas.
lunes, 28 de julio de 2008
Pulso
De quién es este pulso,
tuyo, mío, de la tierra bajo nuestros pies?
Te reirás en silencio.
Recuerdas a la bruja y al perro embustero
que siempre dudan mientras avanzan.
Pero no se detienen.
Qué los mueve?
Ellos mismos, dirás, es obvio.Pero sí los conocieras,
tendrías en cuenta
que ambos son tramposos,
y que caén siempre en sus propias trampas.
Alguna idea?
Incontestable, reprocharás,
Incontestable, reprocharás,
y yo te sonreiré .
jueves, 22 de mayo de 2008
Vamos!
7 años sentado,
soltando los hombros,
sintiendo el corazón,
con los ojos abiertos,
quieto como una roca,
han cambiado mi mente:
escuchar silencio,
contemplar oscuridad,
saborear aire.
Y levantarse de golpe,
desplumar un angel,
tomar el cielo por asalto,
trasgredir el arte.
Vamos!
yo se bien que puedes!
soltando los hombros,
sintiendo el corazón,
con los ojos abiertos,
quieto como una roca,
han cambiado mi mente:
escuchar silencio,
contemplar oscuridad,
saborear aire.
Y levantarse de golpe,
desplumar un angel,
tomar el cielo por asalto,
trasgredir el arte.
Vamos!
yo se bien que puedes!
lunes, 12 de mayo de 2008
Caballero
Quiero meterte entre mis poros,
aunque sepa que todo termina.
Que me volveré polvo y gusano
y tu recuerdo... una estrella asesina.
Ya no soy yo,
pues tu sudor me ha diluido
en un continuo fluido.
Y se borraron los límites,
mientras me deshidrato
de calor tempranero.
Y te hago el amor rudo
olvidando como es ser caballero.
aunque sepa que todo termina.
Que me volveré polvo y gusano
y tu recuerdo... una estrella asesina.
Ya no soy yo,
pues tu sudor me ha diluido
en un continuo fluido.
Y se borraron los límites,
mientras me deshidrato
de calor tempranero.
Y te hago el amor rudo
olvidando como es ser caballero.
lunes, 21 de abril de 2008
Vaciarse
Dormir es la sombra de morir.
En uno y otro dejar la tensión,
es el paso previo a partir.
Dejarse ir, soltarse,
como en un orgasmo,
al exterior vaciarse.
En uno y otro dejar la tensión,
es el paso previo a partir.
Dejarse ir, soltarse,
como en un orgasmo,
al exterior vaciarse.
jueves, 10 de abril de 2008
ILUSIÓN
Creo en la ilusión,
y creo en todo,
por que todo es ilusión.
Como ilusión,
cada elemento es una fuente
de poder, conocimiento y conciencia.
Como guerrero,
no dudo....creo!
Aunque lo verdadero me tiene sin cuidado,
y lo falso también.
No lucho contra la ilusión,
sino que la penetro.
Es lo único que tengo,
es lo único que soy.
y creo en todo,
por que todo es ilusión.
Como ilusión,
cada elemento es una fuente
de poder, conocimiento y conciencia.
Como guerrero,
no dudo....creo!
Aunque lo verdadero me tiene sin cuidado,
y lo falso también.
No lucho contra la ilusión,
sino que la penetro.
Es lo único que tengo,
es lo único que soy.
martes, 8 de abril de 2008
No hay árbol, si hay árbol, no hay árbol.
Tres puntos que señalan el camino de una espiral,
un circulo que al cerrase nunca vuelve al mismo lugar,
En el primer tramo: la intuición de un mundo diferente;
seres ordinarios se tornan extraordinarios:
Humanos se inventan como guerreros, santos, brujos o demonios
Mientras se recorre desde el primer punto donde ‘no hay árbol’,
hasta el segundo, donde ‘sí lo hay’, emerge un bosque.
Un bosquecillo lleno de árboles que se creen árboles,
y de humanos que creen que son ‘algo más que humanos’.
En el segundo tramo desaparece la distinción,
se intuye que el mundo no ha cambiado tanto;
Los seres extraordinarios son avasallados por su humanidad desnuda.
Entonces, de nuevo, ‘no hay árbol’
Se llega al tercer punto:
un nuevo principio, nunca el mismo.
Ante la desaparición de la distinción
Algunos quieren olvidar el trayecto y otros no.
De un lado, guerreros y demonios que niegan haber sido tales;
de otro brujos y santos que descubren que son ‘nada más humanos’.
Algunos se mueven como un péndulo,
un rato ordinarios y otro extraordinarios.
Entre creación y destrucción.
Otros integran lo uno y lo otro,
son extraordinarios porque se mantienen ordinarios.
Sin árbol…un bosque brota a su paso.
un circulo que al cerrase nunca vuelve al mismo lugar,
En el primer tramo: la intuición de un mundo diferente;
seres ordinarios se tornan extraordinarios:
Humanos se inventan como guerreros, santos, brujos o demonios
Mientras se recorre desde el primer punto donde ‘no hay árbol’,
hasta el segundo, donde ‘sí lo hay’, emerge un bosque.
Un bosquecillo lleno de árboles que se creen árboles,
y de humanos que creen que son ‘algo más que humanos’.
En el segundo tramo desaparece la distinción,
se intuye que el mundo no ha cambiado tanto;
Los seres extraordinarios son avasallados por su humanidad desnuda.
Entonces, de nuevo, ‘no hay árbol’
Se llega al tercer punto:
un nuevo principio, nunca el mismo.
Ante la desaparición de la distinción
Algunos quieren olvidar el trayecto y otros no.
De un lado, guerreros y demonios que niegan haber sido tales;
de otro brujos y santos que descubren que son ‘nada más humanos’.
Algunos se mueven como un péndulo,
un rato ordinarios y otro extraordinarios.
Entre creación y destrucción.
Otros integran lo uno y lo otro,
son extraordinarios porque se mantienen ordinarios.
Sin árbol…un bosque brota a su paso.
viernes, 4 de abril de 2008
El Coyote
Quemando no se que, sudando por placer,
saltando, corriendo, mirando, escuchando, oliendo…
El coyote me mira a los ojos y sonríe con malicia antes de decir:
Inventa la mejor trampa posible,
sorprendente!
Nunca fallarás…
el correcaminos seguirá intacto.
saltando, corriendo, mirando, escuchando, oliendo…
El coyote me mira a los ojos y sonríe con malicia antes de decir:
Inventa la mejor trampa posible,
sorprendente!
Nunca fallarás…
el correcaminos seguirá intacto.
jueves, 3 de abril de 2008
El ojo del Zen
El ojo del Zen es una rara joya,
sí la encuentras, déjala.
No es de nadie, no puede serlo.
Aún así, encuentrala!
sí la encuentras, déjala.
No es de nadie, no puede serlo.
Aún así, encuentrala!
martes, 1 de abril de 2008
Caer
Lesionarse las muñecas,
hasta aprender a caer.
Lanzarse al suelo,
levantarse de nuevo,
más firme, más rápido.
Primero la colchoneta,
luego madera y el asfalto espera.
El miedo impulsa,
la confianza sostiene,
el suelo detiene.
Caen las hojas, la lluvia,
los imperios y la noche.
Todo a su vez...vuelve a florecer!
hasta aprender a caer.
Lanzarse al suelo,
levantarse de nuevo,
más firme, más rápido.
Primero la colchoneta,
luego madera y el asfalto espera.
El miedo impulsa,
la confianza sostiene,
el suelo detiene.
Caen las hojas, la lluvia,
los imperios y la noche.
Todo a su vez...vuelve a florecer!
jueves, 27 de marzo de 2008
Somos la muerte, todos un poco asesinos.
Somos la muerte. Así suene un poco inusual, de igual forma que decimos que somos la vida. ¿Acaso la vida como un proceso no incluye el nacimiento y la muerte? Sin estos dos componentes la vida como totalidad carece de sentido. Entonces al decir que somos la vida, decimos que somos la muerte. Al preocuparnos por la vida, nos preocupamos por la muerte. No obstante encuentro que frente a este tema nuestra sociedad posee un gran vacío. La sociedad moderna no admite su rol como asesina, pero no por esto es menos letal, de hecho lo que sucede es que asesina sin conciencia y sin sentido a toda clase de seres vivos; su aporte al ciclo de la vida y la muerte es irresponsable, irreflexivo y altera su armonía natural.
Nos preocupamos por proteger la vida y eso no está nada mal, sin embargo ¿qué tanto nos preocupamos por la muerte? ¿Por nuestra propia muerte y por la muerte que causamos? Creo que muy poco, realmente casi nada. Nos da miedo, y el miedo sólo es un reflejo del inmenso egoísmo que nos rodea. Quisiéramos vivir por siempre, no obstante en vez de intentar alargar nuestra vida en armonía con el resto de la vida, simplemente negamos la muerte, y buscamos vivir de acuerdo a nuestros caprichos a costa de toda la destrucción y el sufrimiento que pueda causarse.
Como seres vivos que hacemos parte de la red de la vida, nuestra existencia individual desencadena efectos sobre esta red. Entonces, sí nos preocupamos por cuidar la vida, la nuestra o la de otros seres, no sobraría preguntarnos también, acerca de nuestra muerte y la de otros. Cada nacimiento y cada muerte son los movimientos que mantienen la vida de toda la red.
¿Cómo morimos? ¿Cómo hacemos morir a otros? Animales y plantas prisioneras de nuestros caprichos durante sus vida, dominados e inutilizados, despojados de su valor intrínseco como miembros de la red de la vida, recubiertos con un ficticio valor económico, hasta que dejan de servirnos y los abandonamos a su agonía o los asesinamos. Buscamos dominar sus vidas desde su nacimiento hasta sus últimos momentos, pero ¿qué pasa entre seres humanos? ¿Será distinto? Creo que no.
Cada día nuestras sociedades ofrecen modelos de vida más restringidos, más controlados, más dominadores e inutilizadores de nuestro propio valor, de nuestro poder.
Claro se habla de libertad, pero no se habla de libertad ¿para qué?
Tus padres son libres de llevarte a distintos colegios, pero tienes que entrar a alguno o tu vida se arruinará, no serás un niño normal; tienes libertar para escoger una carrera profesional, pero si dejas de hacerlo quedarás excluido del mercado laboral. Casi todas nuestras libertades funcionan así, somos libres para obedecer, para someternos, para escoger dentro de las opciones que alguien más nos da. Somos libres para escoger que consumir, pero eso sí, debemos consumir y entre más, mejor. Esto no es auténtica libertad, sí las opciones son prediseñadas, sí la libertad sólo funciona cuando estás obedeciendo a otro no es más que una ilusión. Sí lo vez de esta forma somos tan libres como pueden ser libres las vacas o los cerdos en un matadero, libres para lamentar nuestra decadente existencia hasta que un día nos lleve una muerte triste. En verdad, no quiero está libertad, ¿y tu?
Pero los animales también asesinan, podrías decirme, el ser humano es sólo un cazador más. Pero yo te digo, que es muy distinto causar una muerte que dominar una vida. Entre los otros seres vivos se causan muertes, y así es como ésta fortalece a la vida. La presa que no logra escapar aporta su vida al ciclo; pero nosotros capturamos de por vida a todos aquellos seres que creemos que nos pueden brindar algún beneficio. Para la presa que cae en las fauces del cazador su muerte no es distinta a su vida, es y fue libre; para los prisioneros de la especie humana su muerte tal vez sea un descanso tras una tortura sostenida sistemáticamente, su muerte no es igual a su vida, sino que los libera de la miserable existencia de los rehenes. ¿Puedes ver algo distinto en ambas formas de matar?
Ahora se me ocurre que matar no es malo en sí, decimos tanto que debemos cuidar la vida que olvidamos el sentido profundo de esta frase, la convertimos en un slogan vacío. La crisis ambiental está llevando a la especie humana a enfrentar serios retos para mantener su forma de vida en el planeta tierra; la crisis ambiental originada por el comportamiento humano produce la extinción de múltiples especies de seres vivos cada día; la crisis ambiental que intentamos afrontar con campañas publicitarias y slogans sobre que “somos la vida” y que debemos “cuidar la vida” no podrá ser afrontada de forma profunda hasta que reflexionemos que también “somos la muerte” y que debemos cuidar nuestra forma de morir y de crear muerte.
Por ejemplo, el problema de la extinción de los bosques a nivel planetario ¿por qué es originado? ¿Por que no conservamos más bosques? o ¿Por qué asesinamos demasiados? Te cuidado, no es lo mismo. Ahora pensamos que la solución es conservar, pero muy pronto no tendremos nada que conservar si no paramos de asesinar sistemáticamente todo aquello que queremos dominar.
Somos la muerte, y como cualquier ser vivo a lo largo de nuestro camino creamos vida y creamos muerte. Acaso nadie se pregunta ¿qué tanta muerte genera el ser humano? ¿Cómo la genera? ¿La forma de crear muerte por parte de la especie humana brinda armonía o no a la red de la vida en el planeta?
No me interesa iniciar una campaña a favor del no asesinato de animales, plantas u otros seres humanos, sin embargo me encantaría que algún político se preguntara sí no estaremos abusando. Pienso que no cuestión del ‘qué se asesina’ pues todo lo vivo ha de morir (asesinado o no), tanto tu como yo, como todos los seres vivos, somos un poco asesinos, debemos serlo para que la rueda de la vida no pare de girar. Si no me crees mira tu plato de comida, mira tus ropajes, mira bajo tus zapatos, creamos la muerte tan espontáneamente como podemos generar la vida. La cuestión importante que yo planteo es ‘cuánto asesinamos’ y ‘para qué’.
Las cosas tienen un principio, la causa de la crisis ambiental no está en una carencia de conservación, este planteamiento es un remedio posible, pero pretender que es la causa no es más que otra ilusión tras la cual se puede esconder la verdadera responsabilidad; mira en tu corazón y dime sí la causa no se debe a un exceso de dominación, de control, de destrucción y de abuso frente al resto de la vida en el planeta, y entre nosotros mismos. De seguir así, muy pronto no podremos realizar ni sólo asesinato más, todas las presas habrán caído y sus amados asesinos irán después.
Nos preocupamos por proteger la vida y eso no está nada mal, sin embargo ¿qué tanto nos preocupamos por la muerte? ¿Por nuestra propia muerte y por la muerte que causamos? Creo que muy poco, realmente casi nada. Nos da miedo, y el miedo sólo es un reflejo del inmenso egoísmo que nos rodea. Quisiéramos vivir por siempre, no obstante en vez de intentar alargar nuestra vida en armonía con el resto de la vida, simplemente negamos la muerte, y buscamos vivir de acuerdo a nuestros caprichos a costa de toda la destrucción y el sufrimiento que pueda causarse.
Como seres vivos que hacemos parte de la red de la vida, nuestra existencia individual desencadena efectos sobre esta red. Entonces, sí nos preocupamos por cuidar la vida, la nuestra o la de otros seres, no sobraría preguntarnos también, acerca de nuestra muerte y la de otros. Cada nacimiento y cada muerte son los movimientos que mantienen la vida de toda la red.
¿Cómo morimos? ¿Cómo hacemos morir a otros? Animales y plantas prisioneras de nuestros caprichos durante sus vida, dominados e inutilizados, despojados de su valor intrínseco como miembros de la red de la vida, recubiertos con un ficticio valor económico, hasta que dejan de servirnos y los abandonamos a su agonía o los asesinamos. Buscamos dominar sus vidas desde su nacimiento hasta sus últimos momentos, pero ¿qué pasa entre seres humanos? ¿Será distinto? Creo que no.
Cada día nuestras sociedades ofrecen modelos de vida más restringidos, más controlados, más dominadores e inutilizadores de nuestro propio valor, de nuestro poder.
Claro se habla de libertad, pero no se habla de libertad ¿para qué?
Tus padres son libres de llevarte a distintos colegios, pero tienes que entrar a alguno o tu vida se arruinará, no serás un niño normal; tienes libertar para escoger una carrera profesional, pero si dejas de hacerlo quedarás excluido del mercado laboral. Casi todas nuestras libertades funcionan así, somos libres para obedecer, para someternos, para escoger dentro de las opciones que alguien más nos da. Somos libres para escoger que consumir, pero eso sí, debemos consumir y entre más, mejor. Esto no es auténtica libertad, sí las opciones son prediseñadas, sí la libertad sólo funciona cuando estás obedeciendo a otro no es más que una ilusión. Sí lo vez de esta forma somos tan libres como pueden ser libres las vacas o los cerdos en un matadero, libres para lamentar nuestra decadente existencia hasta que un día nos lleve una muerte triste. En verdad, no quiero está libertad, ¿y tu?
Pero los animales también asesinan, podrías decirme, el ser humano es sólo un cazador más. Pero yo te digo, que es muy distinto causar una muerte que dominar una vida. Entre los otros seres vivos se causan muertes, y así es como ésta fortalece a la vida. La presa que no logra escapar aporta su vida al ciclo; pero nosotros capturamos de por vida a todos aquellos seres que creemos que nos pueden brindar algún beneficio. Para la presa que cae en las fauces del cazador su muerte no es distinta a su vida, es y fue libre; para los prisioneros de la especie humana su muerte tal vez sea un descanso tras una tortura sostenida sistemáticamente, su muerte no es igual a su vida, sino que los libera de la miserable existencia de los rehenes. ¿Puedes ver algo distinto en ambas formas de matar?
Ahora se me ocurre que matar no es malo en sí, decimos tanto que debemos cuidar la vida que olvidamos el sentido profundo de esta frase, la convertimos en un slogan vacío. La crisis ambiental está llevando a la especie humana a enfrentar serios retos para mantener su forma de vida en el planeta tierra; la crisis ambiental originada por el comportamiento humano produce la extinción de múltiples especies de seres vivos cada día; la crisis ambiental que intentamos afrontar con campañas publicitarias y slogans sobre que “somos la vida” y que debemos “cuidar la vida” no podrá ser afrontada de forma profunda hasta que reflexionemos que también “somos la muerte” y que debemos cuidar nuestra forma de morir y de crear muerte.
Por ejemplo, el problema de la extinción de los bosques a nivel planetario ¿por qué es originado? ¿Por que no conservamos más bosques? o ¿Por qué asesinamos demasiados? Te cuidado, no es lo mismo. Ahora pensamos que la solución es conservar, pero muy pronto no tendremos nada que conservar si no paramos de asesinar sistemáticamente todo aquello que queremos dominar.
Somos la muerte, y como cualquier ser vivo a lo largo de nuestro camino creamos vida y creamos muerte. Acaso nadie se pregunta ¿qué tanta muerte genera el ser humano? ¿Cómo la genera? ¿La forma de crear muerte por parte de la especie humana brinda armonía o no a la red de la vida en el planeta?
No me interesa iniciar una campaña a favor del no asesinato de animales, plantas u otros seres humanos, sin embargo me encantaría que algún político se preguntara sí no estaremos abusando. Pienso que no cuestión del ‘qué se asesina’ pues todo lo vivo ha de morir (asesinado o no), tanto tu como yo, como todos los seres vivos, somos un poco asesinos, debemos serlo para que la rueda de la vida no pare de girar. Si no me crees mira tu plato de comida, mira tus ropajes, mira bajo tus zapatos, creamos la muerte tan espontáneamente como podemos generar la vida. La cuestión importante que yo planteo es ‘cuánto asesinamos’ y ‘para qué’.
Las cosas tienen un principio, la causa de la crisis ambiental no está en una carencia de conservación, este planteamiento es un remedio posible, pero pretender que es la causa no es más que otra ilusión tras la cual se puede esconder la verdadera responsabilidad; mira en tu corazón y dime sí la causa no se debe a un exceso de dominación, de control, de destrucción y de abuso frente al resto de la vida en el planeta, y entre nosotros mismos. De seguir así, muy pronto no podremos realizar ni sólo asesinato más, todas las presas habrán caído y sus amados asesinos irán después.
Para Comenzar
Para comenzar... el fín: Te miraré a los ojos, y para ti, realizaré el baile que he estado prácticando toda la vida. Será una pequeña trampa para ganar unos segundos y ver tu rostro una vez más, tener tiempo de respirar y exhalar la emosión y la tembladera que me brota con sólo pensar en vos. No voy a llorar, no tendré miedo, te tomaré la mano y me dejaré llevar, mientras olvido mi nombre, mientras olvido todos los nombres. Y al final, ya no seré yo: Shikamaru se irá con su aliada: la muerte.
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