De quién es este pulso,
tuyo, mío, de la tierra bajo nuestros pies?
Te reirás en silencio.
Recuerdas a la bruja y al perro embustero
que siempre dudan mientras avanzan.
Pero no se detienen.
Qué los mueve?
Ellos mismos, dirás, es obvio.Pero sí los conocieras,
tendrías en cuenta
que ambos son tramposos,
y que caén siempre en sus propias trampas.
Alguna idea?
Incontestable, reprocharás,
Incontestable, reprocharás,
y yo te sonreiré .