miércoles, 19 de agosto de 2009

La ciencia de la paz

Me acuesto a mirar el techo, apago el televisor para mitigar el ruido. Al fondo se escuchan los carros sobre calles mojadas, aún llueve? parece que si. Subo las piernas a la pared y la sangre fulye hacia mi cabeza. Siento el corazón palpitar, en toda la espalda. La mirada se piede en las irregularidades del techo blanco, por momentos hay destellos de colores. Me imagino que estoy cubierto por una llama, roja y aveces verde. Ya no me duelen las costillas, otra vez soy otro. Pienso que no hay retorno a un estado previo, nunca regresa el mismo que se fué. Pienso en ti, me gustaría que estuvieras a mi lado y conocerte denuevo.